Las Leyes Básicas: La Ley de la Atracción

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Vamos con la Cuarta Ley Universal. Tomado del resumen de Daniel Delgado sobre el libro de Diana Cooper, Las 36 Leyes espirituales. Editado por Verónica Heiland

4. La Ley de la Atracción: inconscientemente transmites tu energía.

Algunas de tus cualidades son magnéticas y otras repelentes.
Atraes a ti muchas circunstancias y cosas y otras habrán sido repelidas. Con este ejemplo es fácil comprenderlo: un transmisor de radio transmite y cualquiera que se interese por un programa emitido en esa longitud de onda lo puede sintonizar. Eres un transmisor, emitiendo la historia de tu vida: tus gustos, apetencias, anhelos,emociones, ideas… todo lo vas transmitiendo. La gente que no se hace eco de nuestra frecuencia simplemente no se acerca. Esta frecuencia de energía que emites está formada por tus planos consciente y subconsciente, atrayendo a lo que es similar a nosotros.

La rudeza, la envidia, la desesperación, la depresión, la ambición, la desconsideración conducen a una frecuencia baja. El amor, la gentileza, la dicha, la generosidad, la compasión, transmiten una frecuencia de elevada vibración. Ambas magnetizan a personas de energía similar.

La desesperación es algo que repele. Cuando algunas parejas buscan hijos desesperadamente, éstos no llegan. Cuando se relajan y sueltan la desesperación, generan un cambio energético y se emite una vibración de satisfacción que atrae a un espiritu del universo y sin darse cuenta se encuentran esperando a un hijo. Lo mismo sucede cuando se está desesperado por tener pareja. Los seres captan eso y huyen; en cambio cuando sintonizan con una energía amorosa y receptiva se sienten atraidos.

Si no estás en armonía con la vida, puedes atraer alimentos que te sienten mal, o situaciones como accidentes o dolencias, que vienen a mostrarte aquello que aún debes sanar.
Si tienes mala salud, pero estás dispuesto a soltar la enfermedad, en el momento que realmente tomes la decisión, atraerás a la persona o los medios adecuados para ello.

Debes cambiar tu manera de sentir respecto a ti mismo. Automáticamente cambiará el resto, ordenándose todo a tu alrededor. Irradia luz positiva y confía en que los milagros y la magia llegan a ti.

Recuerda que la atracción actúa claramente y sin distorsión por resonancia. Es decir, si te la pasas haciendo decretos para “atraer” algo que deseas a tu vida, pero tu discurso está reñido con lo que verdaderamente piensas y sientes internamente, no funcionarán. Si declaras que quieres formar una pareja, pero tus ideas recurrentes son que “todos los hombres son infieles” o que “todas las mujeres son putas”, qué crees que estarás atrayendo? pues más de lo mismo, lógicamente!. Así que presta mucha atención a tus pensamientos, porque son creación pura.

Que tu vida sea un imán atrayendo magnificencia!!!

Puedes ver la Primera Ley AQUI

Puedes ver la Segunda Ley AQUI

Puedes ver la Tercera Ley AQUI

 

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