Las Leyes Básicas: La Ley del apego

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Vamos con la Octava Ley Universal. Tomado del resumen de Daniel Delgado sobre el libro de Diana Cooper, Las 36 Leyes espirituales. Editado por Verónica Heiland.

8. La Ley del apego: si tu felicidad depende de conseguir algo, es que estás apegado a ello.

Ya no eres libre.
Se forman ataduras entre las personas que tienen temas pendientes. Si tienes pensamientos o palabras de enojos, celos, envidia o necesidad hacia una persona, generas un hilo que te ata a ello. Si es un pensamiento ocasional se disolverá. Pero si envías constantemente estos pensamientos rumiantes, negativos, los hilos se convertirán en cuerdas. En vidas subsiguientes las cuerdas se reactivarán y te llevarán hacia aquellos con quienes tienes temas pendientes.

La ambición, la desesperación, la envidia, el orgullo, la necesidad de aparentar o figurar, pueden crear enormes cuerdas para atarte a objetos como casas, autos, empleos o cuentas corrientes. Las cuerdas te pueden atar a la necesidad de amor si estás atado a un deseo de ser reconocido o valorado.

El sabio es libre y disfruta con lo que tiene. Puede tener una casa fabulosa pero si se la quitan no afectará a la opinión que tiene de si mismo.

Cuando los padres se atan a sus hijos, es difícil que ellos puedan convertirse en adultos y hasta puede resultarles complicado establecer relaciones adultas con otras personas o en su pareja.

El apego es amor condicional. El sabio ama de forma incondicional y ello no genera lazos. Él permite que las personas amadas sean libres y sean ellas mismas. Si alguien a quien ama se va o muere, le producirá dolor pero no quedará destrozado, sino que permanece en su centro. Las personas que sienten que no pueden superar el fallecimiento de un ser querido están atados fuertemente a esa energía y hasta pueden sentirse ellos mismos sin energía para seguir adelante. Esto en algunos casos puede responder a un contrato de almas, pero la mayoría de las veces que esto ocurre se trata de ataduras que se realizaron en la encarnación actual, y que con paciencia pueden ser soltadas y sanadas, restableciendo así el equilibrio interno.

Si necesitas que alguien se comporte de determinada manera para amarle, eso no es amor, es apego. Las ataduras del apego se pueden soltar con amor. El amor las disuelve y tú te liberas. Cuando aceptamos, es amor; tanto por uno mismo como por los demás a quienes liberamos. El perdón disuelve también las ataduras. Cuando perdonas, liberas a esa persona y también a ti mismo.

La vergüenza y la culpabilidad te atan a los recuerdos y te retienen. Cuando te perdonas a ti mismo de tus acciones pasadas, disuelves esos lazos y la memoria se libera de su carga. No se trata en estos casos de machacarte con la culpa, sino de asumir la responsabilidad de la propia sanación. Esto puede trabajarse muy sencillamente con Hooponopono.

Otra forma de soltar el apego es con la INTENCION y la VISUALIZACION. El desapego es un requisito previo para la iluminación. Si deseas ser libre, desapégate de todos y de todo. Pero cuidado! desapegarse es dar libertad, y no es DESENTENDERSE de todo. Conozco algunas personas que con el famoso cantito del desapego han dejado parejas, hijos y trabajos. El desapego sano debe ser entendido como una forma de liberarse de ataduras o paradigmas que limitan y no como una manera de mandar todo a la miércoles.

Que tu vida sea en auténtica libertad!

Bendiciones de mi corazón al tuyo Verónica Heiland

Ver la Primera Ley  Como es arriba es abajo

Ver la Segunda Ley Como es adentro es afuera

Ver la Tercera Ley Petición

Ver la Cuarta Ley Atracción

Ver la Quinta Ley Resistencia

Ver la Sexta Ley Reflejo

Ver la Septima Ley Proyección

Si compartes respeta el texto y la fuente www.puentedeluz.org

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4 Respuestas

  1. Andrea dice:

    Gracias por este resumen.
    Gracias tambien xq al leerlo entendi algunos apegos que me quedan para despegar, ahora entiendo el aprendisaje
    Gracias

  2. Carlos Monserrat dice:

    muchas gracias por tus sabios consejos y enseñanzas nos ayuda enormemente a entendernos y a seguir creciendo en nuestra mision aqui.Te mando un enorme abrazo de luz y amor

  3. Mel dice:

    Gracias Verónica, es de relojero…
    Vivimos en piloto automático, muchas veces arrastrando recuerdos dolorosos y también dejando archivados olvidos momentáneos.

  4. Rita Fernández dice:

    Gracias, gracias, gracias! por iluminar mi camino y hacerme entender cada día más

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